Los adolescentes negros –incluyendo un hispano- fueron enviados a la cárcel por error cuando una mujer fue violada en NYC en 1989

Uno de los crímenes más horrendos en la historia de Central Park se convirtió además en una de las mayores vergüenzas en la historia judicial de Nueva York, cuando cinco adolescentes negros –incluyendo un hispano- fueron enviados a la cárcel por error.

En medio de la euforia, machos neoyorquinos, incluyendo a Donald Trump, incluso pidieron “restaurar la pena de muerte” para ellos, recordóThe New York Times.

Es la infame historia de injusticia conocida como “The Central Pak Five” (“Los 5 de Central Park”), “un recordatorio del tipo de ciudad que fue Nueva York y, en cierto modo, todavía lo es”.

Todo comenzó el 19 de abril de 1989, cuando la banquera Trisha Meili casi murió cuando fue violada y golpeada salvajemente mientras corría en Central Park, a los 28 años de edad (su identidad no fue revelada hasta que publicó sus memorias en 2003, bajo el título “I Am the Central Park Jogger: A Story Of Hope and Possibility”).

Cinco adolescentes negros, de 14 a 16 años de edad, fueron condenados por el crimen de 1989: Korey Wise, Yusef Salaam, Antron McCray, Kevin Richardson y el boricua Raymond Santana.

Pasaron de 6 a 13 años en prisión. Finalmente sus condenas fueron anuladas en 2002, después de que otro boricua (Matías Reyes), que ya estaba en prisión por delitos similares, confesó el ataque y su ADN coincidió con la evidencia de la escena del crimen (tenía 18 años en 1989). 

En 2003, los cinco jóvenes exonerados demandaron a la ciudad de Nueva York por la condena injusta. En 2014, la ciudad resolvió el caso y acordó pagarles $41 millones de dólares.

¿Por qué los cinco adolescentes fueron condenados?

Fueron arrestados por la policía después del ataque e interrogados detenidamente. En algún momento, confesaron. Más tarde se retractaron y dijeron que habían sido coaccionados para admitir su culpa. Los fiscales procedieron de todos modos.

Con evidencia física no concluyente, las declaraciones fueron una parte clave del caso de la fiscalía. También fueron condenados por la prensa y la opinión pública. The Times y otros medios se referían a ellos como una “manada de lobos”.

Trump publicó anuncios en los periódicos atacándolos y pidiendo la reactivación de la pena de muerte en Nueva York. Años después, mantuvo su postura.

En 2012 PBS produjo el documental “Los 5 de Central Park”, realizado por Ken Burns, David McMahon y Sarah Burns. Trump lo atacó vía Twitter en 2013: “El documental de Central Park Five fue un pedazo de basura parcializado que no explicó los crímenes terroríficos de estos jóvenes mientras estaban en el parque”.

Después del acuerdo de 2014, Trump escribió en un artículo de opinión para Daily News: “Mi opinión sobre el arreglo del caso del Central Park Jogger es que es una desgracia. Un detective cercano al caso, y que lo ha seguido desde 1989, lo llama ‘el atraco del siglo’” (…) “La solución no significa inocencia”.

Trump no cambió el tono durante su carrera presidencial. “Admitieron que eran culpables”, dijo a CNN en 2016. “La policía que está haciendo la investigación original dice que fueron culpables. El hecho de que ese caso se resolviera con tanta evidencia en su contra es indignante”.

“Miro a Donald Trump y lo entiendo como una representación de un síntoma de Estados Unidos”, dijo recientemente Salaam, uno de los acusados, citado por Esquire. “Fuimos condenados por el color de nuestra piel. La gente pensaba lo peor de nosotros. Ellos crearon leyes de superpredadores debido a lo que sucedió. Y todo esto debido a neoyorquinos prominentes, especialmente Donald Trump”.

Siempre vigente

Jim Dwyer, columnista del Times, cubrió el caso durante años. Dijo que mostraba cómo el sistema de justicia penal podía ser “distorsionado por fuerzas como la raza, y cómo está formado por una atmósfera de miedo”. 

Es un “ideal mítico que nuestras cortes y nuestro sistema de justicia penal puedan ser inmunizados o aislados de estas fuerzas”, dijo. Dwyer comentó además que cuando la ciudad resolvió el caso civil, no hubo admisión de irregularidades.

Zachary Carter, abogado de la ciudad, dijo en 2014: “Nuestra revisión del expediente sugiere que tanto los detectives investigadores como los fiscales de distrito asistentes involucrados en el caso actuaron de manera razonable”.

Esta historia nunca ha perdido vigencia, porque representa un patrón que se repite de injusticia, racismo, prejuicios y estereotipos en todo el país, incluso en una ciudad como Nueva York que presume de vanguardia, igualdad, civismo, mentalidad abierta y diversidad. 

Apenas en la década siguiente, fueron varios los casos de detención injusta adjudicados al infame ex detective de NYPD Louis Scarcella. Algunos de los sentenciados han recuperado recientemente su libertad tras pagar por crímenes ajenos y otros aún luchan por revertir aquellas condenas.

Más recientemente, las muertes de los afroamericanos Trayvon Martin (Florida 2012), Eric Garner (NYC 2014) y Sandra Bland (Texas 2015) también han despertado el debate de la discriminación racial por parte de la policía.

Ahora la historia de 1989 fue adaptada como una miniserie de cuatro partes que Netflix acaba de estrenar, llamada “When They See Us”, dirigida por Ava DuVernay. También es el tema de una ópera a estrenarse el 15 de junio en San Pedro (California), con música de Anthony Davis y libreto de Richard Wesley.

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